Sobre la orilla.

La brisa suave acariciaba los juncos de la orilla de aquel río, meciéndolos de un lado para otro generando un baile singular mientras las libélulas jugaban entre ellos escondiéndose para después salir revoloteando con un fuerte zumbido. Estaba atardeciendo y la imagen del sol y el verde paisaje contrastaba con la tristeza de su semblante, allí de pie, observando como los peces salían a cazar mosquitos mientras en su rostro no aparecía ni un ápice de humanidad.

Siempre que acudía a allí no podía dejar de mirar al otro lado de la misma, donde estaba una antigua barca de madera, abandonada entre ramas y lodo. Aquella sencilla embarcación aun tenía restos de pintura, colores desgastados por el tiempo que dejaban a la imaginación la dulce adivinanza de su vida pasada, surcando las un día tranquilas aguas de aquel río. Sus ojos se llenaban de ansia y esperanza sin saber el porque, solo pensaba en aquella barca, deseaba verla volver a navegar.

El sol se apagó dando paso al anochecer, y fue la luna la que tomo el relevo del poderoso astro, una luna intensa y potente, cuya luz reflejaba sobre la barca haciendo de su reflejo sinuosas formas de mujer. Quizás fue la noche y el efecto de las aguas junto con la luz, pero lo que el hombre veía era una hermosa chica invitándolo a nadar hacia ella. Por un momento dudó, pues conocía lo profundo del río, pero se sentía vacío, y lo único que le llenaba era aquella barca, quizás con el ánimo de verse libre, navegando en ella y descubriendo el curso de la vida.

Poco a poco fue quitándose la ropa hasta quedar desnudo. Su fuerte cuerpo comenzó a sumergirse hasta fundirse con el agua mientras nadaba despacio hasta su mas deseado espejismo. Según se acercaba, la imagen de la bella mujer parecía desvanecerse , hasta que llegó junto a la barca. Se aferró con fuerza a ella, agotado, cansado de tanto nadar y aterido de frío. La abrazó como si fuera aquella chica que le esperaba, como si la madera fueran dulces y suaves pechos y el contorno de la misma el cuerpo sinuoso y sensual de su sueño mas preciado.

Comenzó a llover con fuerza mientras volvía a la realidad, solo era una barca medio hundida y el había creído que era un sueño hecho realidad. Sus fuerzas empezaban a fallar, mientras sus ojos llenos de lagrimas pudieron ver un nombre escrito en aquella embarcación ¨DORY¨lo mas probable el que puso el barquero que pasaba en ella largos tiempos inspirándose en una mujer.

Lentamente empezó a sumergirse, agotado, temblando , mientras desaparecía bajo la barca. Nunca mas se supo de el, pero dicen que en las noches de tormenta puede verse una barca con un hombre y una mujer viviendo bajo la lluvia. Quizás todos pasamos alguna vez el río de la vida por encontrar nuestro sueño, es nadar por impulso, es vivir.

Foto: arterealista.com

4734787826050939

Advertisements

About elbauldeguardian

Adventure, Passion and live!!..

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: